En línea con las leyes de protección de datos y las mejores prácticas de privacidad digital
Una buena política de privacidad es fundamental para cualquier empresa en la era digital por varias razones clave:
Cumplimiento normativo
Transparencia y confianza
Protección de datos sensibles
Gestión de riesgos
Diferenciación competitiva
Una buena política de privacidad no solo es esencial para cumplir con las regulaciones legales, sino que también fortalece la confianza del cliente, protege los datos sensibles, reduce los riesgos empresariales y proporciona una ventaja competitiva en el mercado.
En caso de incumplimiento, las sanciones pueden variar en gravedad, desde multas leves que oscilan entre 626 y 6.250 euros hasta multas muy graves que pueden llegar hasta los 600.000 euros. Nuestro objetivo es guiar a las empresas en la adecuación a estas normativas, mitigando riesgos y asegurando el respeto a la privacidad y seguridad de los datos.
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Resolvemos las dudas más habituales sobre qué debe incluir una política de privacidad, quién está obligado a tenerla y cómo adaptarla al RGPD.
La política de privacidad es el documento mediante el cual una empresa informa a los usuarios sobre cómo recoge, trata y protege sus datos personales. Es obligatoria para cualquier web, app o empresa que recoja datos de personas físicas, de conformidad con el artículo 13 del RGPD. Su ausencia o inadecuación puede dar lugar a sanciones de la AEPD y a reclamaciones de los usuarios.
El RGPD exige que la política de privacidad informe sobre la identidad del responsable del tratamiento, las finalidades y base legal de cada tratamiento, los destinatarios de los datos, los plazos de conservación, los derechos de los interesados y cómo ejercerlos, y si se realizan transferencias internacionales de datos. Toda esta información debe presentarse de forma concisa, transparente y en un lenguaje claro y sencillo.
El aviso legal contiene la información legal sobre la empresa titular de la web (denominación, CIF, domicilio, datos de inscripción registral). La política de privacidad informa sobre el tratamiento de datos personales. La política de cookies explica qué cookies se utilizan en la web, su finalidad y cómo el usuario puede gestionarlas. Los tres documentos son obligatorios para cualquier web que opere en España.
La política de privacidad debe actualizarse siempre que cambie algún aspecto relevante del tratamiento de datos: nuevas finalidades, nuevos destinatarios, cambios en los plazos de conservación, incorporación de nuevas tecnologías o cambios normativos. Se recomienda revisarla al menos una vez al año para verificar que sigue siendo precisa y completa.
El RGPD exige que el consentimiento para el tratamiento de datos sea libre, específico, informado e inequívoco. No son válidas las casillas premarcadas, el silencio o la inacción. Para tratamientos de categorías especiales de datos (salud, ideología, etc.) se requiere consentimiento explícito. El consentimiento puede retirarse en cualquier momento y con la misma facilidad con que se otorgó.
Sí, pero con condiciones. Si existe una relación contractual previa y los productos o servicios son similares a los contratados, puede enviarse publicidad basándose en el interés legítimo. Para cualquier otro caso, es necesario obtener el consentimiento expreso del destinatario. Además, siempre debe ofrecerse la opción de darse de baja de las comunicaciones comerciales de forma sencilla y gratuita.
El RGPD reconoce a los interesados los derechos de acceso, rectificación, supresión (derecho al olvido), limitación del tratamiento, portabilidad, oposición y a no ser objeto de decisiones automatizadas. La empresa debe responder a las solicitudes de ejercicio de derechos en el plazo máximo de un mes, con posibilidad de prórroga de dos meses adicionales en casos complejos.