CONVIERTE TUS PROYECTOS DE IA EN UN ACTIVO SEGURO: MENOS RIESGO LEGAL, MÁS CONFIANZA, MÁS NEGOCIO.
El AI Act crea el primer marco regulatorio completo para la Inteligencia Artificial en la Unión Europea. Clasifica los sistemas de IA por niveles de riesgo (inaceptable, alto, limitado y mínimo) y asigna obligaciones concretas según el rol que ocupa tu empresa: proveedor, importador, distribuidor o responsable del despliegue.
En términos prácticos, si tu empresa usa IA —incluyendo herramientas de IA generativa como ChatGPT, Copilot o similares—, necesitas:
Incluso si la IA de tu negocio es “riesgo limitado”, el Reglamento impone obligaciones de transparencia en determinados usos (por ejemplo, interacción con personas o generación de contenido).
El AI Act prevé multas administrativas muy relevantes:
Además del impacto económico: retirada de sistemas, freno comercial, pérdida de confianza y conflicto contractual con clientes/proveedores.
Cómo convertimos el Reglamento en un servicio prestable (metodología 4DLegal)
Nuestro enfoque es práctico, auditable y orientado a negocio: lo mínimo necesario para cumplir, con evidencias sólidas.
El Reglamento entró en vigor el 1 de agosto de 2024. Sus obligaciones se aplican de forma progresiva: las prohibiciones absolutas desde febrero de 2025, las obligaciones para sistemas de alto riesgo a partir de agosto de 2026, y otras en 2027. Esto significa que el momento de preparar el inventario, las políticas y los contratos es ahora, no cuando lleguen los plazos.
Sí, puede aplicarte. Cuando usas herramientas de IA generativa en tu empresa, ocupas el rol de responsable del despliegue. Eso conlleva obligaciones de transparencia con empleados y usuarios, y la obligación de asegurarte de que el uso es conforme a las políticas internas y a la normativa. Además, si el uso afecta a decisiones sobre personas (selección de personal, comunicaciones con clientes, etc.), las obligaciones son más exigentes.
No. Aunque tu proveedor cumpla sus obligaciones como proveedor, tú sigues siendo responsable del despliegue. Necesitas tus propias evidencias, tus propias cláusulas contractuales y tu propia trazabilidad. En caso de inspección o reclamación, el riesgo legal y reputacional recae sobre tu empresa, no sobre el proveedor.
El Reglamento define como alto riesgo los sistemas de IA usados en sectores como selección de personal, evaluación de empleados, concesión de crédito, acceso a servicios esenciales, educación, salud, infraestructuras críticas o administración de justicia. En el diagnóstico inicial te confirmamos exactamente en qué categoría se encuentran tus sistemas y qué obligaciones concretas se derivan de ello.
Son complementarios y pueden generar obligaciones superpuestas. Los sistemas de IA que tratan datos personales deben cumplir tanto el RGPD como el AI Act. Trabajamos ambas normativas de forma integrada para evitar duplicidades y garantizar que el DPA y las cláusulas contractuales cubran los dos marcos.
El Pack Starter puede completarse en 30 días. La implantación completa (Pack Compliance) requiere entre 60 y 90 días, según el número de sistemas de IA, la complejidad de la organización y el punto de partida. Te damos una estimación concreta tras el diagnóstico inicial.
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